Muchas pymes solo revisan sus números a fondo una vez al año, en el cierre contable. El problema es que para cuando se detecta una tendencia negativa en el cierre anual, ya pasaron doce meses de margen de reacción perdido.
- Flujo de caja libre — no solo utilidad contable
- Rotación de cartera — cuánto tarda en convertirse en efectivo
- Margen bruto por línea de producto o servicio
- Punto de equilibrio actualizado con los costos del mes
Ninguno de estos cuatro indicadores requiere un sistema complejo — requiere que la información esté disponible a tiempo, mes a mes, en vez de reconstruida trimestral o anualmente.
La disciplina de revisarlos mensualmente es lo que permite corregir a tiempo, en vez de explicar en el cierre por qué el año no salió como se esperaba.




